GUANAJUATO, Guanajuato | #MarcaPersonal | Sobre Navarro se podría decir que ha perdido muchas cosas, menos el “toque personal” para hacer clic con las y los votantes. Tiene la espontaneidad y las frases para romper el hielo e inspirar confianza.

Desde el 20 de noviembre de 2018, se convirtió en uno de los políticos más solicitados para tomarse la selfie y presumirla en redes sociales. Ni el más acucioso crítico antisistema lo puede negar.

A pesar de las turbulencias que ha provocado durante el primer semestre de su gestión, el presidente de Guanajuato, Alejandro Navarro, se encuentra en un nivel muy alto de popularidad.

Hasta sus más reacios y vehementes detractores, como el foxista Carlos Arce, hablan de él todos los días y lo citan para endulzar la crítica amarga, sabedores de las grandes cantidades de likes que pueden generar con un post que relate alguna peripecia del Alcalde.

Desoyendo las reiteradas llamadas al comportamiento circunspecto, cauto o recatado, el Obama guanajuatense ha podido eclipsar el interés por el partido entre el indomable León y el indómito Tigres con una ostentosa llegada al dos veces mundialista Nou Camp. Ni Tita ni la Tota lo hicieron.

Ético o no, el acto lo puso en la mira y, por consiguiente, en una larga ristra de notas, columnas, comentarios, apostillas, apologías y géneros sin encasillamiento alguno. Bajo criterios poco flexibles y simplistas, algunos han aprovechado la intempestiva aparición del Alcalde en el Estadio León para liberar toxinas o hacer catarsis.

Navarro no domina a placer el tren del mame, pero tiene un nivel de popularidad más alto que sus antecesores.

Casi nadie se ocupó de analizar el bajo rendimiento del cuadro verdiblanco en el segundo tiempo del partido contra el América, pues el excesivo énfasis en el Navarro protagónico hizo olvidar la descomposición futbolística en el aparato defensivo de un equipo que sufrió alicaído en la etapa disolutoria del encuentro ante Miguel Herrera y sus pupilos.

El presidente capitalino parece entrar en una segunda campaña con happenings, actos que –tomando en cuenta la definición– parten de la secuencia provocación-participación-improvisación. Con esa espontaneidad, permaneció una semana más en la cima de los éxitos de la zona Bajío, sin necesidad de cantar ni usar botas tribaleras. ¿Se acuerdan ustedes del candidato a diputado federal del PAN por el primer Distrito de Guanajuato, Diego Leyva? ¿Se acuerdan ustedes que lanzó un video en el cual aparecía cantando y bailando música tribal para ganar tantita popularidad?

En este punto del mandato, Navarro ya se hizo notar por una agresiva política comercial en el manejo del Museo de las Momias y por exigir mayor derrama económica en el tema turístico, pero también por obras que nunca se pudieron materializar en el pasado, como el túnel de casi un kilómetro de longitud para conectar el libramiento del Laurel con el bulevar Euquerio Guerrero.

Navarro no domina a placer el tren del mame, pero tiene un nivel de popularidad más alto que sus antecesores.

¿O acaso no recuerdan que Luis Miguel, en el umbral de sus 50 años, se hundía en el olvido antes del estreno de su bioserie? El intérprete de “Suave” nos volvió a restregar en la cara que la polémica vende (y Navarro sabe que los goles polémicos le ponen sabor al desafío que implica gobernar una ciudad tan atípica como Guanajuato). Tras la cancelación de muchos de sus shows y las demandas millonarias en su contra, el hijo de Luisito Rey resurgió del guano y sus viejos hits se volvieron a escuchar por todos lados. Con una producción que desnudó partes de su vida íntima, Luismi está de nuevo en las listas de popularidad.

Desde el 20 de noviembre de 2018, se convirtió en uno de los políticos más solicitados para tomarse la selfie y presumirla en redes sociales.

A la luz de este ejemplo, ¿cuál será entonces el trampolín para provocar que el ex diputado Navarro obtenga fama no sólo en el estado de Guanajuato, sino en el ámbito nacional?

¿Se acuerdan ustedes que Obama, el primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, atrajo la atención de la prensa con un ritmo intenso –y poco habitual– en la política gringa?

¿O por qué los tuiteros millennials se sienten ofendidos u oprimidos ante esa circunstancia? A pesar de su natural inclinación hacia la modernidad, ¿por qué se espantan ante lo moderno?

Durante la campaña electoral, el ahora Presidente rompió todos los récords de exposición y posicionamiento: utilizó las redes sociales y recolectó una enorme cantidad de pequeñas muestras de simpatía para acelerar su carrera hacia la Casa Municipal. Roberto Loya ni de chiste lo alcanzó. Y Ruth Lugo perdió desde el inicio.

¿Hasta dónde podrá llegar Navarro con este tipo de apariciones?

Jorge Valdano, uno de los grandes astros del fútbol argentino, decía que este deporte es lo menos importante de lo más importante. Y vean ustedes hasta dónde llegó un tema simple y sencillamente futbolero. Cortar por lo superficial y mandar crucificar sin el debido proceso es lo más fácil en el diarismo de nuestros aciagos días. Pura posverdad, verdad de Dios que sí.

Después de la Gran Final del Clausura 2019, el presidente capitalino es una de las grandes figuras de la Liguilla y tal parece que ni la disección del partido mismo está por encima de su patrullera llegada al inmueble deportivo.

¿Qué más podemos esperar?

***La opinión del autor no refleja la del medio. #SomosClic

El presidente capitalino conserva el “toque personal” para hacer clic con las y los votantes.