SILAO, Guanajuato | #MarcaPersonal | Como principal referente de una nueva generación panista, Toño Trejo logró lo que nunca antes pudo hacer un aspirante local a un puesto de elección popular: cohesionar a múltiples tribus, corrientes y sectas para discutir las circunstancias particulares del PAN en un momento de erosión política y reconstruirlo pieza por pieza. Después de remover las imperfecciones que aquejaban al partido, como el culto a falsos ídolos o el atrincheramiento innecesario de viejos activadores del voto, Trejo se dedicó a generar alianzas con otras fuerzas, en pos de frenar el retrogradismo inercial de sus dos últimos predecesores y ahora sí presumir a Silao como centro urbano medular del Bajío. En el contexto de las amenazas morenistas y ahora en la época del hiperpresidencialismo que se manifiesta en terquedades y la posesión de “otros datos”, Trejo, como visible experto en cabildeo, comprendió las luces y sombras del panorama silaoense, pensó en el escenario deseable sin dejar del lado el más catastrófico de todos los ambientes políticos y recuperó el espíritu renacentista de tejer alianzas porque el objetivo en común y a ultranza es propiciar —precisamente— el Renacimiento de Silao.

Toño Trejo recuperó el espíritu renacentista y tejió alianzas hacia el exterior del PAN luego de cohesionarlo.

A pesar de las variopintas emergencias en seguridad, mantenimiento correctivo y obras complementarias dentro y fuera de la mancha urbana, el Alcalde no ha perdido de vista la reelección y para una tarea de tal calado se ocupa, como ingrediente esencial, la voluntad de hacer las cosas: de reforzar las tareas de vigilancia si en alguna colonia se percibe o detecta una tendencia anómala; de llevar más actividades educativas o recreativas a los puntos donde hay necesidad de reconstruir el tejido social —por más desgaste que tenga esta concepción de la intervención en comunidades donde la convivencia se ha dificultado por la violencia, el acceso restringido a la educación o el bajo nivel de ingresos—; de hacer posible una mejor movilidad en las zonas de mayor congestionamiento vial, etcétera. La sensación de plaza sitiada por MORENA o por el Comité Directivo del PAN no acalla ni sofrena esa intención reelectiva ni amilana al joven político que, de vez en vez, puede ser impuntual o descartar algún evento con el Gobernador u otro personaje prominente.

Ya es hora de discutir las necesidades de un municipio complejo como Silao y sus circunstancias particulares con imparcialidad e inteligencia, en apego a la agenda política gubernamental y en coordinación con la sociedad que aspira, en serio, a la vanguardia. Luego entonces, el Primer Informe se presenta como la prueba de fuego antes de zarpar rumbo al puerto llamado reelección. Allí se demostrará si Toño Trejo navega en buque naval, barco pesquero o lancha. Después de franquear esta primera evaluación, ¿habrá más materia gris que agallas?, ¿más instrumentos de planificación estratégica que ocurrencias?, ¿más tiros de precisión que corazonadas?, ¿más concentración que dispersión? Hay escasez de recursos económicos, sí, pero comúnmente se dice que la carencia de medios, principalmente en el aspecto financiero, agudiza el ingenio y vigoriza el espíritu de búsqueda y expansión. En el cabildeo, como principal arma de las relaciones públicas, Trejo encuentra su máxima fortaleza institucional para materializar las grandes metas, como la de no otorgar anuencias para peleas de gallos, carreras de caballos y todo aquel espectáculo que implique apuestas o la de rehabilitar las calles Sóstenes Rocha y Arenal, entre el centro y la colonia Anáhuac, donde el Gobierno Municipal invierte cerca de 7 millones de pesos. Si algo hay de peso antes del Primer Informe son decisiones que se toman con sustento en diagnósticos y que, por consecuencia lógica, redundan en caminar con pruebas hacia la vanguardia, no sólo en imaginar un mundo robotizado donde vuelen naves ultramodernas o alguien pueda teletransportarse, sino vanguardia administrativa que ofrezca políticas bien calibradas que sí propicien la concordancia entre el auge automotriz, la metropolización y el pretencioso slogan gubernamental. La ciudad ya no merece recibir el mote de rancho ni sólo ser mera referencia de paso para el taco, la queca y la garnacha.

La opinión del autor no refleja la del medio. #SomosClic

Silao, centro urbano medular del Bajío.

A pesar de las variopintas emergencias en seguridad y otros ámbitos de la vida pública, el Alcalde no ha perdido de vista la reelección.