SILAO, Guanajuato | #MarcaPersonal | El rescate de liderazgos panistas, la depauperación organizacional de los adversarios y el despliegue de tropas “puerta por puerta” hicieron de Toño Trejo un candidato con musculatura electoral sólida en una contienda que, por momentos, parecía abrirle la puerta a la alternancia política.

Carlos García jamás tuvo un slogan claramente definido ni propuestas concisas.

De todas las fortalezas que lo llevaron al triunfo sobresalen 5 que, quiérase o no, presentaron una imagen unificada y moderna del PAN hacia el exterior.

La alianza clandestina de priistas rebeldes con MORENA no sirvió para capitalizar las oportunidades de Carlos García y el envanecimiento progresivo de Rogelio Santoyo acentuó las debilidades de la versión más anacrónica y desorganizada del PRI.

De todo lo acontecido durante el proceso electoral, exponemos aquí los 5 puntos que propiciaron el séptimo triunfo blanquiazul en Silao, uno de los municipios más cotizados del estado por las inversiones que concentra en el ensamblaje de automóviles y la fabricación de autopartes:

Con tiros de precisión en el trabajo de campo, el candidato de Acción Nacional ganó terreno desde el primer tercio de la temporada electoral.

1. CANDIDATO CON CUALIDADES PARA DISEÑAR ESTRATEGIAS, DIRIGIR FUERA DE CUADRO Y PARTICIPAR PIE TIERRA
Durante la campaña, Toño Trejo se caracterizó por la firmeza para dirigir cada una de las acciones que se implementaron con el objetivo de captar la simpatía y la confianza de la ciudadanía. La capacidad para actuar como estratega, líder operativo y candidato cercano a la gente lo colocó de inmediato al frente de las preferencias. Respaldado por un voto cautivo bastante considerable y un equipo compacto, el candidato panista se despegó rápidamente de sus rivales. La decisión cupular de oxigenar al PAN en Silao fructificó con creces, ya que la no repetición de fórmulas antes vistas evitó la réplica del fenómeno Salamanca, donde sí ganó MORENA con una ex panista, o el caso Romita, donde el PRI recuperó la Alcaldía por el intento subliminal o velado de elección consecutiva.

2. REVALORIZACIÓN DE LIDERAZGOS PANISTAS Y COORDINACIÓN FIRME
La inclusión de líderes sectoriales en el proyecto de renovación panista significó aventajar en experiencia a los oponentes. Con tiros de precisión en el trabajo de campo, el candidato de Acción Nacional ganó terreno desde el primer tercio de la temporada electoral. La participación de un ex alcalde como Jorge Galván en la dimensión tierra o los planteamientos de un ex regidor como Eduardo Durán en el tablero de control maximizaron las oportunidades y minimizaron las amenazas.

3. PERSONAJES RECICLADOS QUE SALIERON DEL PARTIDO HEGEMÓNICO
El reciclaje de ex panistas en bandos retadores empalagó o agudizó el sentimiento antireeleccionista de la ciudadanía. El ex alcalde Carlos García y el ex síndico Rogelio Santoyo no captaron el mensaje popular de “segundas partes nunca han sido buenas” en un momento aún inadecuado para la repetición. Ambos perdieron terreno en automático por ser, como se dice popularmente, “cartuchos quemados”.

4. PUÑO CERRADO E INNECESARIO
Los errores prematuros de MORENA en su narrativa y el diseño de la imagen confundieron al electorado. Añadir un puño en señal de ofensiva denotó el comportamiento impulsivo que el equipo morenista mostró a lo largo de la campaña, es decir, predominó la visceralidad por encima de la reflexión. El puño púrpura en alto menguó la resonancia de la marca AMLO (obviamente, el puño no apareció en la boleta). Aunado a lo anterior, Carlos García jamás tuvo un slogan claramente definido ni propuestas concisas. Cada semana, el ex panista cambió sus líneas discursivas y jamás logró uniformar su guión.

5. DESCOMPOSICIÓN PRIISTA
La pulverización del voto duro del PRI derivó de una riña interna entre militantes. Los muchos que se opusieron a la decisión de adoptar al ex panista Rogelio Santoyo como candidato y los pocos que, en calidad de ornato, se sumaron al proyecto endeble del neopriista con la esperanza de obtener ganancia a río revuelto. Sin materia gris en aspectos fundamentales ni apoyo financiero de la sede estatal, el candidato priista se hizo cada vez más pequeño conforme se acercó el día decisivo. Muy similar al caso de MORENA, el equipo de Santoyo ocultó o marginó el logo institucional del PRI, un error de novatos que también reflejó el escaso nivel de razonamiento y planificación en cuestiones tan básicas como promover la marca.

La participación de un ex alcalde como Jorge Galván en la dimensión tierra o los planteamientos de un ex regidor como Eduardo Durán en el tablero de control maximizaron las oportunidades y minimizaron las amenazas del PAN.

Sin materia gris en aspectos fundamentales ni apoyo financiero de la sede estatal, Rogelio Santoyo se hizo cada vez más pequeño conforme se acercó el día decisivo.

***La opinión del autor no refleja la del medio.

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