MARCA PERSONAL.- El Yunquismo es una enfermedad que carcome las entrañas y oxida los goznes de una institución que —se supone— es laica y proclive a la innovación. La Organización del Bien Común (OBC) o Yunque tiene en esta Casa de Estudios un nuevo refugio, ya sea temporal, ya perennifolio, ya atávico.

¿O qué hace una enfermera de formación ultracatólica e hiperconservadora al frente de un área que es clave para la vida del enclave académico de Cuévano, “la Atenas de por aquí”?

Una enfermera se hace presente para auxiliar al enfermo y lograr que éste sane, pero… ¿Mago Arenas es la ayudante idónea para aliviar la hinchazón de las articulaciones institucionales o curar las reumas mediáticas que enfadan y exasperan al Rector General?

Margarita Arenas deja desprotegido a su jefe.

Al igual que el panismo, el área que dirige la capitalina Mago Arenas se ha colapsado por ignorar reglas y restricciones. Primera regla ignorada: “no hay medio chiquito”. Primera restricción omitida: “no se engorda la nómina por antojo”.

De manera indirecta, el gobernador Miguel Márquez Márquez ya se lo sugirió al rector general, Luis Felipe Guerrero Agripino: revisar una nómina sumamente obesa en la Dirección de Comunicación y Enlace, la cual representa un gasto de un millón de pesos al mes… Y Mago sabe predicar con el ejemplo de la suntuosidad y el exceso: un sueldo mensual bruto de 103 mil pesos… ¡Wow! Nada mal para alguien que deja desprotegido a su jefe.

Don Jorge, el de apellido Ibargüengoitia, no se equivocaba: sí hay quienes confunden lo grandote con lo grandioso.

Como argumento a favor de Arenas, podría decirse que la transgresión de reglas y restricciones en la Dirección de Comunicación y Enlace de la Universidad de Guanajuato no dañan la “calidad” (entrecomillada) de los programas académicos, sin embargo, las virtudes de éstos jamás se difunden por los canales comunicacionales adecuados y, si acaso se hace, es de manera soporífera e ininteligible.

La ultraderecha en la esfera del poder universitario y el llamado “Ejército de Dios” en terreno laicista avanzan en su ominosa misión mesiánica: desvirtuar o erosionar el origen, la estructura y los objetivos educativos, políticos e ideológicos de la UG. Margarita sí lo está logrando: hunde a la Universidad cuevanense en arenas movedizas… Y no, ya no parece “la Atenas de por aquí”.

***La opinión del autor no refleja la del medio.

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