En el PAN no tienen otra opción: se unifican las tribus en pugna o se resignan a perder. Con Maciel al frente de una Administración fallida y desaseada, el PAN ya no es aquel edén político donde un ratón timorato podría parecer un león temible que devora presas fácilmente. Maciel, más que jugar el rol de alcalde serio, parece un califa que toma decisiones de manera unilateral. Eso ha provocado que la aceptación del PAN baje drásticamente y surjan dudas respecto a su fuerza electoral. Maciel, a semejanza de un jerarca árabe, vive en su burbuja de privilegios, desatiende a la ciudadanía y esa imagen de aspirante continuo e indeclinable perjudica a su partido.

Ante los escenarios que se pudieran configurar a corto plazo, desde Acción Nacional se visualizan dos amenazas en el horizonte: un ex panista y un productor agrícola que jamás había aparecido en este tipo de escenarios. Rogelio Santoyo, de origen blanquiazul, y Javier Barba, de vocación agraria, son dos componentes que, de adherirse a una fórmula priísta para la renovación del Ayuntamiento, sí preocuparían al panismo silaoense. Algunos otros, de los que nunca faltan cada tres años, minimizan el peso de ambas figuras y prefieren poner sobre el campo de guerra al líder local de la CNOP y ex secretario particular de Enrique Solís Arzola, Álvaro Caballero. Santoyo y Barba cuentan con una gran ventaja: son caras nuevas y evitarían, a toda costa, reciclar chatarra política. Su máxima debilidad sería un pasado panista y una baja popularidad en la mancha urbana, respectivamente.

Santoyo y Barba sí preocupan a ciertos segmentos del PAN, según lo analizado por algunas voces cuya experiencia ratifica o descalifica. Los demás aspirantes priístas son simples pececillos diminutos a los que fácilmente pueden pescar con un buen cebo. Leonel Mata y los otros que se encartan son ejemplares diminutos; no son tiburones ni sustos, sino simplemente eso: pececillos.

Al final del día, aquí sólo se presenta una cara del icosaedro político y los maestres de la cúpula priísta, en su afán de recuperar Silao o simplemente cederlo una vez más, tendrán la última palabra.

..Y tal vez ningún priísta preocupe realmente al PAN. ¿Eso de Barba y Santoyo que será? ¿Mito o realidad?