SILAO, Guanajuato │#MarcaPersonal│ Toño Trejo comenzó a labrar su carrera política desde muy joven. En cada uno de sus encargos públicos, se ha caracterizado por el humanitarismo, es decir, por el comportamiento solidario y sensible hacia las personas. Y constantemente lo inserta en el speech: “Gracias por permitirme ayudarles”.

Al igual que en el área grande, poco antes del tiro a gol, en la cancha política también han intentado derribarlo a punta de invectivas, han tratado de meterle zancadilla para que ya no se levante. Lo acusaron de dar y recibir “moches”, pero toda esa urdimbre mediática resultó ser una artimaña del enemigo doméstico.

Toño Trejo comenzó a labrar su carrera política desde muy joven.

En el uso coloquial, una artimaña es “lo que se hace con habilidad y astucia para conseguir algo, especialmente para engañar a alguien”. A ese enemigo doméstico ya lo conocían al derecho y al revés dentro del anfiteatro panista y no consiguió nada con su artimaña. Una artimaña también es una “acción hábil, disimulada y generalmente malintencionada, hecha a propósito para conseguir algo”, es una palabra compuesta que denota cierto ingenio, pero —a todas luces— siniestro.

La invectiva es un discurso o escrito agresivo y no rara vez adopta el libelo como despintado hogar o lento vehículo. Por lo común, carece de verosimilitud y sus frases cortantes que rajan la autoestima no tienen fuente ni fecha identificable. Una invectiva es una crítica muy dura que se lanza acremente contra alguien, pero muchas de las que ahora se hacen no tienen fundamento o son producto del irracionalismo (o de una sobredosis de fantasía).

No se trata, sin embargo, de hacer apología ni defensa del gobernante golpeteado, sino de llevar al plano de la conciencia, a la capa superficial del pensamiento político, que cualquier artimaña —por más minucioso e intrincado que sea su tejido— atraviesa por numerosos cedazos para separar las partes verosímiles de las falsedades. Los buscadores de oro, por ejemplo, llevaban cedazos para distinguir las pepitas entre la arena. Actualmente, los buscadores de información útil y valiosa llevan como cedazo las redes sociales virtuales para tamizar, para elegir con cuidado la noticia veraz.

Trejo sólo es el ejemplo de un personaje público que ha sido blanco de artimañas y, a pesar de la brusquedad de algunas jugadas —o jugarretas—, se mantiene indemne en el campo de juego por dos competencias de la inteligencia emocional: afecto y cercanía. En este partido de tres años, lleva la delantera.

***La opinión del autor no refleja la del medio.