15 agentes destituidos en lo que va de la Administración por no apegarse a las normas

SILAO, Guanajuato | #Pulso | El agente policíaco Édgar Zúñiga fue retirado de la función policíaca por disparar ebrio en la zona centro, suprimir pasos obligatorios en la detención de un hombre que portaba marihuana y no certificar la lesión de un presunto asaltante bancario ya detenido.

Las Comisiones Unidas de Carrera Policial y Honor y Justicia, los máximos órganos que norman el proceder de las y los elementos al servicio de la Dirección de Seguridad Ciudadana, determinaron sancionar al policía infractor con la separación por los antecedentes de conducta inapropiada.

En mayo de este mismo año, el agente activó un arma de fuego en estado inconveniente. En pleno centro, disparó contra una motocicleta y lo hizo como civil a bordo de un vehículo oficial sin rótulos, según los registros de la Dirección de Seguridad Ciudadana.

El agente Édgar Zúñiga fue separado del cargo por violaciones graves.

Eran las 2:00 de la madrugada y lo acompañaban tres sujetos más. Ese ‘pecado’ se sumó a su expediente y se convirtió en dato de prueba para llevar a cabo la deliberación de las Comisiones.

El 30 de septiembre, el policía destituido omitió presentar ante el juez calificador a un hombre que había sido arrestado por la portación de marihuana en el puente que conduce al Hospital General.

Por la ‘desaparición’ del detenido, la Dirección de Asuntos Internos inició una serie de indagatorias al interior de la corporación. A la luz de la documentación recopilada y las declaraciones de los actores involucrados, las Comisiones normativas determinaron decretar la separación del cargo.

Además de omitir la comparecencia del detenido, Zúñiga y su compañero de patrullaje, Isidro Cabrera, incurrieron en contradicciones dentro del informe que todos los patrulleros rinden a diario.

El agente Enrique Gutiérrez y su acompañante, de apellido Vela, detuvieron al sujeto que portaba la hierba. Patrullaban por la zona del Hospital General en un vehículo sedán de la corporación policíaca y, debido a que el detenido circulaba en bicicleta, solicitaron el auxilio de Zúñiga y Cabrera para trasladar a la persona bajo arresto al Pentágono, donde —por apego a las normas procesales— debió haberse dado la presentación ante el juez calificador.

Por razones que jamás detallaron, el detenido y sus pertenencias ‘desaparecieron’. A su favor, ambos implicados argumentaron haber encontrado a una familiar del detenido en el Hospital General, donde entregaron una bicicleta, un teléfono celular y 800 pesos en efectivo. No obstante, el individuo y la droga nunca aparecieron, ni en las bitácoras de ingreso ni en las minutas de los jueces calificadores.

En julio de 2017, Édgar Zúñiga no certificó la lesión de un presunto asaltante tamaulipeco ya interceptado. Esa omisión produjo que la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PDHEG) emitiera una recomendación dirigida al Municipio y que apenas se acató durante la actual Administración Municipal, luego de la omisión del alcalde anterior, Juan Antonio Morales Maciel.

El supuesto cómplice del asalto cometido en la sucursal Banorte de la central camionera escapaba por entre las instalaciones de la Escuela de Nivel Medio Superior de Silao, ubicada en el bulevard Baillères, entre las calles Amapola y Rayón, donde finalmente fue aprehendido. Sin embargo, el policía omitió certificar la lesión que Heriberto N., de 34 años, había sufrido tras la violenta irrupción en el banco.

Con el caso de Zúñiga, ya suman 15 policías destituidos por violentar las normas que rigen la conducta policial en lo que va del presente trienio. Por este motivo, ya comienzan a surgir versiones que apuntan hacia una reestructuración en la Dirección de Seguridad Ciudadana, donde la excesiva permisividad del director en turno, Luis Felipe Hernández, ya comenzó a provocar problemas.

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Dirección de Seguridad Ciudadana, en vilo.