SILAO, Guanajuato | #SomosClic | La idea de erigir el monumento al Pípila en la cima del cerro de San Miguel fue del abogado silaoense Luis I. Rodríguez.

El Pípila, máximo símbolo de la insurgencia y de la minería de Guanajuato Capital, ya tiene 80 años en la cima del cerro de San Miguel.

El monumento al Pípila, máximo símbolo de la insurgencia y de la minería de Guanajuato Capital, ya tiene 80 años en la cima del cerro de San Miguel, desde donde se aprecia el centro histórico de esta ciudad colonial en todo su esplendor.

“La escultura del Pípila es un homenaje al personaje y a la grandeza y valentía del pueblo guanajuatense que luchó por asegurar la independencia de nuestra nación, un simbólico homenaje al pueblo minero que entregó su vida para que México pudiera nacer como un país libre y soberano”, refirió el cronista de la ciudad de Guanajuato, Eduardo Vidaurri, en el breviario sobre el monumento dedicado al insurgente.

Autoría del escultor Juan Fernando Olaguíbel e iniciativa del abogado Luis I. Rodríguez, este preciado monumento fue inaugurado el 5 de febrero de 1940 y el profesor Fulgencio Vargas leyó una nota biográfica del Pípila durante la ceremonia inaugural.

Fue construido con cantera rosa que se consiguió entre los loceros de la Bufa vieja; mide 25 metros de altura, de los cuales 16 corresponden a la escultura. En la parte posterior del monumento se construyó una réplica de la puerta norte de la Alhóndiga de Granaditas, también conocida como puerta del Pípila. El profesor Manuel Sánchez Valle mencionó que el monumento pesa unas 800 toneladas.

El licenciado Luis I. Rodríguez (1905-1973) fue gobernador del estado y embajador de México en Francia.