•••Promueve PRI-Silao la participación política de la mujer

•••Hugo Granados, dirigente silaoense del instituto tricolor, impulsa programa de capacitación

SILAO, Guanajuato; 5 de noviembre de 2017.– Promover la participación política de la mujer y hacer que este rol participativo sea visible fue el objetivo del Primer Foro de Empoderamiento Femenino que organizó el Comité Municipal del PRI-Silao.

Estuvieron presentes las diputadas locales Arcelia González, Irma Leticia González y Guadalupe Velázquez.

En este Foro participaron las diputadas locales Arcelia María González, Irma Leticia González y Guadalupe Velázquez, quienes compartieron sus experiencias de movilidad política ante más de 130 mujeres silaoenses. Hugo Granados, dirigente silaoense del instituto tricolor, abrió un programa de capacitación con el núcleo temático del empoderamiento femenino y la exigencia de impedir que la mujer sea relegada hacia la pasividad o el silencio.

“Una mujer que empodera a otra mujer es un soplo de valentía y el PRI tiene muchas mujeres que son ejemplo de lucha, que trabajan todos los días por Silao”, dijo el líder priísta.

Sin un cambio político, señaló, es imposible eliminar las estructuras que discriminan a la mujer y, sin la visión política, cualquier avance que se logre será insostenible.

Las diputadas invitadas manifestaron que también se tiende a excluir a las mujeres cuya participación se vuelve muy importante en el escenario de las ideas y las decisiones. Invitaron a las asistentes a comprender el “empoderamiento” como la tarea de “transformar la subordinación de género”, unirse para eliminar las “estructuras opresoras” y adoptar “una agenda permanente para el empoderamiento de la mujer”.

Promueve PRI-Silao la participación política de la mujer

Durante el Foro, se explicó que el empoderamiento no sólo es una palabra de moda, sino la tarea promover la participación política de las mujeres, con el objetivo de generar una cadena de ayuda mutua que facilite el ascenso femenino y ellas compartan el control con los varones en los campos decisorios de la vida pública.

Un “empoderamiento” despolitizado es positivo para todos, menos para las mujeres a las que supuestamente se debe ayudar. El empoderamiento sin visión política no incide directamente en los problemas profundos de la equidad de género, pues sólo se queda en la enseñanza de un oficio o en ofrecer un servicio ocasional de salud.