Óscar Aguayo y su mafia —familiar— en el poder

GUANAJUATO, Guanajuato | #MarcaPersonal | Oiga usted, señor regidor: ¿buscar beneficios personales es uno de los principios indisolubles e inviolables de MORENA?

¿Dejarse manipular por fuerzas oscuras que le susurran ingenuidades infantiles al oído es uno de los sagrados mandamientos de López Obrador?, pues dicen —por allí— que a usted lo andan “terapeando” para que convoque a una manifestación contra el Secretario de Seguridad Ciudadana.

¿Por qué no se manifiesta, entonces, contra el nepotismo que usted mismo promueve, consiente u omite?

Si usted no promovió el ingreso de su papá a la nómina municipal, lo consintió. Y si no consintió que su papá recibiera el beneficio, lo omitió. Desde cualquier arista, usted hizo evidente la incongruencia entre la declaración morenista de principios y el proceder político poco razonable.

Existe una gran incongruencia entre lo que usted predica y lo que usted practica. Es un hecho ilógico —e improcedente en la práctica— que usted no se haya dado cuenta que su papá brinda asesoría jurídica a la Secretaría de Ayuntamiento desde diciembre. ¿A poco no mantiene comunicación constante con su padre?

Apreciable señor regidor: ya no se deje manipular. ¿Qué pensará Alma Alcaraz sobre todas estas incongruencias? ¿Lo seguirá solapando o le recomendara que mejor ya se deje de pavadas?

Tal como preguntó Denise Dresser en Proceso: ¿No habían prometido la separación entre el poder político y el poder económico? ¿No iban a desmantelar la mafia en el poder?

Óscar Aguayo encarna la reanudación de las viejas mañas que MORENA le critica al PRI. Usted, señor regidor, es un PRIMOR.

Por un lado, se manifiesta a favor de la tolerancia y la pluralidad en el Ayuntamiento capitalino. Insulta y descalifica a sus adversarios políticos. Pero, por el otro, promueve, consiente u omite el nepotismo.

Usted ya nos enseñó quién es de cuerpo entero: usted es el regidor de las contradicciones.

¿Buscar beneficios personales es uno de los principios indisolubles e inviolables de MORENA?

El diputado federal de MORENA, Irineo Molina, señaló que el nepotismo es una de las formas de corrupción mediante la cual se obtienen beneficios económicos, no sólo para un servidor público, sino para sus familiares.

Por iniciativa de ese mismo legislador, la Comisión de Transparencia y Anticorrupción de la Cámara baja analiza reformar la Ley General de Responsabilidades Administrativas para incluir al nepotismo como falta grave. Pero a usted, señor regidor, no le han pasado el recado.

Mediante esta práctica, una persona como su papá puede acceder a un empleo por su parentesco con un representante popular como usted. Empero usted dice que no sabía y que no se daba cuenta. ¿Cuál de todos los dedos nos chupamos los ciudadanos?

Esta acción —el nepotismo— viola los principios de disciplina, legalidad, objetividad, profesionalismo, honradez, lealtad, imparcialidad, integridad, rendición de cuentas, eficacia y eficiencia que rigen el servicio público. Y puede considerarse un acto de corrupción.

¿Dónde está la congruencia, señor regidor?

***La opinión del autor no refleja la del medio.

Autor entrada: Juan Deville

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