MARCA PERSONAL / Chequen ustedes cómo están las cosas en Silao: los regidores ganan como rockstars y, a pesar de las críticas que se estampan contra su cara de inocentes palomitas, avalaron su megasalario una vez más.

Sí, así como lo están leyendo: los regidores de Shiladelphia volvieron a levantar su sacrosanta mano para ratificar su percepción mensual de 82 mil 981 pesos con 50 centavos. Es un salario que casi asemeja la dieta de un diputado federal. Coloquialmente, ya ni la joden.

A excepción de la regidora ecologista Guadalupe Espinosa Corral, el resto del Cabildo avaló el mismo tope salarial… ¿No se les hace que es un asunto que extralimita los límites racionales y contrasta con los bajísimos niveles de bienestar en muchas colonias alejadas de los regalos de Papá Noel?

Aquí es donde, precisamente, los billetes de Diego y Frida son mucho más importantes que visitar las colonias olvidadas para ver qué hace falta.

El caso más patético lo representa el binomio conformado por el edil Mario López Remus y el síndico Mario Gallardo Velázquez. Ambos Marios volvieron ondeando la bandera de la transparencia y la austeridad, sin embargo, ahora se repliegan en sí mismos, simulando no ser los que eran dos años antes. El primero ya no tiene la apostura de un regidor bravo y congruente, pues anhela ser candidato a Presidente Municipal y, si el berrinche no fructifica, colarse en la repartición de colaciones. Entretanto, el dueño de la sindicatura trata de justificar su megasalario con un gemido que ni siquiera conmueve: “nos pegan como changuitos de feria”.

El Ayuntamiento silaoense echó al caño las recomendaciones del Congreso del Estado.

En un video que Guadalupe Espinosa Corral, la única integrante del Cabildo que se opuso al mismo estado de cosas, compartió una videograbación donde se aprecia el nerviosismo de López Remus y su gemelo político. Ambos se tallan el rostro con las palmas y derraman ansiedad. En ese ambiente ansiogénico sólo se quería que la mayoría aprobara la propuesta del Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal 2018, pues sólo así mantendrían el sueldo de rockstar que muchos miembros, por un déficit de materia gris, jamás imaginaron percibir.

La llamada Pita Corral videograbó esa parte de la sesión ordinaria del lunes 11 de diciembre, justo donde se lee el dictamen de la Comisión de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública. El alcalde Juan Antonio Morales Maciel, quien gana 161 mil pesos al mes, tampoco puede ocultar su nerviosismo e inclusive quisiera evaporizarse.

Simple y sencillamente, el Ayuntamiento silaoense, que sí tiene garantizada una muy feliz Navidad, echó al caño las recomendaciones del Congreso del Estado y se orinó sobre los señalamientos de la sociedad. No hay otra manera de explicarlo, pues se aferraron con uñas y dientes a una percepción que ni volviendo a nacer recibirían por capacidades propias.

¿Con qué cara le desearán un próspero 2018 a la ciudadanía?

***La opinión del autor no refleja la del medio.

Síguenos en Facebook: #DaleClic