SILAO, Guanajuato | #Pulso | La diputada federal Melanie Murillo no pudo llenar un área de 6 por 6 metros. Quedaron huecos en el pequeño foro que levantó al aire libre para dar su microinforme y el público estuvo conformado por puros acarreados que provenían de la zona rural.

El protocolo se llevó a cabo en la esquina de las calles Doctor Domenzaín y Antonio Funes, en pleno centro de Silao, donde los rayos solares de las 5:00 de la tarde tostaron la piel de las y los asistentes.

Al microinforme no asistieron grandes personalidades de Acción Nacional ni liderazgos representativos de las colonias populares. Tampoco hubo muestras de afecto genuino ni grupos que hayan acudido a darle las gracias por algún apoyo recibido.

La legisladora del distrito 9 (Silao e Irapuato) no transparentó los gastos que hizo para organizar este ejercicio de rendición de cuentas. En pocas palabras, hizo el oso de su vida.

Los acarreados se requemaron.

El público estuvo conformado por puros acarreados que provenían de la zona rural.

La dejaron sola.

El ex alcalde Juan Roberto Tovar no pudo demostrar músculo político.