GUANAJUATO, Guanajuato.– La Capital del Estado cumplió 276 años como Leal y Noble Ciudad de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato, un título real concedido por el rey Felipe V en 1741.

En 1741, el rey Felipe V otorgó el título de ciudad a Guanajuato.

“Hoy venimos a festejar un momento muy importante en la vida de la Capital: hace 276 años, la villa de mineros y comerciantes fue declarada ciudad por la corona española, gracias a su poderío económico y el digno trabajo de sus mujeres y hombres”, subrayó el alcalde guanajuatense, Edgar Castro Cerrillo.

“Durante siglos, las y los guanajuatenses han construido con gran cariño para su ciudad, sin importar las dificultades del terreno ni la dureza de sus tiempos”, reconoció el mandatario local en su mensaje.

Acompañado por integrantes del Ayuntamiento, resaltó que Guanajuato es el corazón cultural de México, por su Festival Internacional Cervantino, por su título de Patrimonio Cultural de la Humanidad y por su vasto e imponente acervo arquitectónico.

“Juntos sabremos valorar nuestro gran pasado, pero también construir un digno presente y un mejor futuro”, enfatizó Castro Cerrillo ante estudiantes del nivel básico y de las Escuelas Normales Superior y Primaria.

En la Plaza de la Paz, el Presidente Municipal expresó que, gracias al empeño de muchas generaciones, “aquí se han levantado hermosísimos edificios y grandes centros educativos, como nuestra Máxima Casa de Estudios, la Universidad de Guanajuato, y sus Escuelas Normales”.

Al celebrarse un cumpleaños más de Guanajuato, compartió que “generaciones de grandes guanajuatenses no sólo han construido esta gran ciudad, sino también han hecho una gran historia”, pues “aquí se luchó por la Independencia de nuestro México y fuimos la Capital del País, cuando el presidente Benito Juárez defendió la unidad nacional”.

Finalmente, el Primer Edil expuso que la ciudad de Guanajuato es mejor cuando nos comprometemos a cuidarla, mantenerla limpia y proteger su patrimonio arquitectónico, herencia y ejemplo del lejano pasado colonial.