GUANAJUATO, Guanajuato.− El traje que Alejandro Navarro ya confeccionaba para acudir a la gala 2018 se empieza a descoser por no llevar esos hilvanes largos que sus modistos jamás consideraron. Al traje del abanderado panista le harán falta las botonaduras y las solapas perredistas. Ya no las tiene y, seguramente, rogará a los altos mandos del PRD que se las concedan una vez más, pero el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ya emitió su sentencia: no habrá boda entre el novio panista y las tribus emanadas del partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas.

Dicho en otros términos, Navarro no representa una opción políticamente retributiva sin el aleteo del PRD, un ave electoral que aún levanta el vuelo en la Capital del Estado. Minusvalorado en el mercado comicial por sus apariciones insulsas y a destiempo, el diputado de camorra requiere, por peso e inercia, el sostén del Sol Azteca que —con coalición o sin ella— se cotiza muy alto en la meca cervantina, donde conquistó la Presidencia Municipal hace 18 años.

Navarro, debilitado con la disolución del matrimonio entre PAN y PRD. ¿Santiago García lo beneficiará con el lanzamiento de Ruth Lugo como abanderada del PRI?

Al anularse el convenio de coalición entre Acción Nacional y el perredismo capitalino, Navarro se desliza sobre una superficie escurridiza y se estrella contra la pared el dispositivo extrapartidista que lo propulsaría más allá de los 15 mil sufragios que el PAN acapara por cuenta propia. El amo y señor del pleito callejero —o de la declaracionitis bélica— se degrada a clase B. De ahí que surja la sospecha de un pacto entre el grupo de Santiago García López y el panismo veleidoso para lanzar a Ruth Lugo Martínez como abanderada prianista, pues sólo así se podría desenrollar una alfombra roja para Navarro, quien sabe bien que de otra manera ya estaría derrotado.

A contrapelo de la tendencia negativa del panista, el Partido de la Revolución Democrática se prepara para afrontar las Elecciones 2018 con una plataforma sin combinaciones aberrantes ni oportunistas como Navarro que sólo desean colgarse del trabajo realizado durante los últimos tres procesos electorales, un trabajo que ya le redituó poco más de 13 mil votos y tres regidurías.

En suma, se divisa un PRD con capacidad para dislocar o apuntalar partidos… Y Alejandro Navarro resultó ser el más damnificado con la rotura de la coalición “Por Guanajuato al frente”.

__________________________________________________________________________________________________

Síguenos en facebook: #DaleClicAquí