A 152 años de su fallecimiento, a Leroy se le conoce por haber sido la primera momia descubierta en el panteón civil de Santa Paula.

GUANAJUATO, Guanajuato.- Una discusión con su padre fue lo que probablemente orilló al francés Remigio Leroy a tomar las maletas y buscar fortuna en México. Aquel muchacho aventurero que salió de París se hizo médico en la Capital mexicana, falleció en Guanajuato y su cuerpo, aún con la indumentaria de la época, se exhibe en el mundialmente famoso Museo de las Momias.

Leroy no sólo tiene su título de galeno, pues a 152 años de su fallecimiento se le conoce por haber sido la primera momia descubierta en el panteón civil de Santa Paula, cuya apertura data del 13 de marzo de 1861.

“Estamos realizando una investigación documental para descubrir la identidad de los cuerpos que se exhiben en el Museo y, poco a poco, hemos logrado armar la biografia del primer cuerpo momificado, el cual fue exhumado en 1870”, expone la directora del recinto, Paloma Robles Lacayo.

Tener a la mano la identidad de las 117 reliquias, reconstruir el árbol genealógico y armar la biografía hasta donde sea posible según la documentación disponible son los tres objetivos específicos que el equipo que realiza el trabajo se ha planteado para cumplir el propósito de recuperar la dignidad humana y exaltarla.

“Nos interesa estudiar nuestra colección para entender su importancia en el contexto actual y comunicarla a nuesros visitantes”, abunda Robles Lacayo.

Hasta el momento, se tienen las actas de defunción de aproximadamente medio centenar de momias y, por consiguiente, uno de los primeros logros fue conocer las causas que provocaron la muerte de la persona cuyo cuerpo se momificó por acción natural.

El proceso de momificación es un fenómeno natural: se da de manera espontánea en las gavetas y ocurre en todos los estados de la República, pero Guanajuato es emblemático por la frecuencia del fenómeno.

“Se debe a que en las gavetas se crea un microclima hermético que no permite el intercambio de oxígeno y humedad, lo que ocasiona que el cuerpo se deseque sin descomponerse”, explica la Directora.

A sus 24 años contrajo nupcias con la guanajuatense María Dolores Madariaga Enciso.

Del médico francés también se sabe que a sus 24 años contrajo nupcias con la guanajuatense María Dolores Madariaga Enciso, quien contaba con 17 años en ese entonces.

Según la investigadora francesa Hélène Blocauaux, Leroy llegó a México después de discutir con su padre, dedicado a la venta de abarrotes en París.

Para una mejor apreciación de este invaluable tesoro patrimonial, se logró descubrir que ‘Don Remi’ estudió medicina entre 1841 y 1843 en la Ciudad de México.

Remigio anduvo por Querétaro antes de asentarse de manera definitiva en Guanajuato, donde vivió por la calle de los Desterrados (hoy Sangre de Cristo). Aún se desconoce por qué eligió Cuévano como su lugar de residencia, sin embargo, se pretende saberlo mediante los familiares que Blocauaux pueda localizar en los suburbios parisinos, pues Leroy no dejó descendencia.

El biografiado nació el 26 de abril de 1815 en París y falleció a causa de una disentería, el 9 de junio de 1865, a los 50 años de edad. Su cuerpo fue exhumado cinco años después de su deceso, el 23 de junio de 1870.

El antecedente no formal más lejano de la colección de cuerpos áridos se remonta a 1898, cuando los cuerpos áridos se resguardaban en una bodega. De manera institucional, el Museo surgió como tal entre 1971 y 1972.

Actualmente la colección consta de 117 piezas, incluidas cuatro cabezas y dos fetos. 54 están en exhibición en el Museo de Sitio, 27 en el área de conservación y 36 en el Museo de Momias Viajeras, en Sangre de Cristo.