Televisa ganó rating con el primer beso gay en prime time de la historia televisiva de México. Con esa muestra de afectividad entre varones, la telenovela “Papá a toda madre” se posicionó rápidamente. Sin embargo, las vicisitudes de una familia homoparental en un serial de horario estelar escandalizaron al sector más derechista de la audiencia e inclusive la fundación ultraconservadora CitizenGO recolectó firmas para exigir la cancelación del melodrama.

Antes, la actriz Maite Perroni avivó el fuego de la polémica en Instagram, pues anticipó que vendría el primer beso gay en la ‘orla dorada’ de la pantalla chica e inmediatamente recibió una respuesta de corte homofóbico: “La sociedad está totalmente corrompida. La familia de Dios es y siempre será hombre y mujer”.

“Me da mucho orgullo poder ser parte de ese camino y de esta historia que está reflejando lo que vivimos en el día a día de nuestra sociedad…”, posteó la ex RBD, debajo de la escena donde se ven dos actores besándose en la boca.

Hay hombres que se emocionan viendo la decoración y los muebles de una sala; muchos llaman a este comportamiento, normalmente atribuido a una mujer, ser “gay casa tacita de té”.

Si ver a un hombre saltando de felicidad por una sala divina todavía horroriza a sectores reaccionarios, imagínese qué pasaría si dos varones se besan —o se nalguean— en público. Alguien podría desmayarse (o desmallarse).

Aunque usted no lo crea, persisten las mentalidades que ven el diablo en una bandera gay que ondea por todo lo alto y no en una agresión contra un adolescente para despojarlo de su reloj o del celular.

¿El Bajío está preparado para tener un candidato o un líder homosexual? ¿Realmente habría tolerancia ante una candidatura gay?

Por influjo e indicaciones del ¥unque, secta ultraderechista enquistada en el Bajío, la bandera gay no puede ondear en Guanajuato y la bisexualidad o el lesbianismo son temas invisibilizados… Y si no es el ¥unque, ¿qué o quién promueve la homofobia?

¿Realmente hay igualdad en la praxis o sólo es la levadura de los discursos?

Si eres bi, lesbiana o gay, no puedes hacer deporte. Si eres bi, lesbiana o gay, puedes ser víctima de bullying en el ámbito escolar. Si eres bi, lesbiana o gay, puedes enfrentar muchas dificultades para incursionar en la política: tendrías que ser de clóset.

¿Porque algunos movimientos o fanáticos de la moda se levantan contra la propaganda gay y no se levantan contra la injusticia, la corrupción o la intolerancia? Es pregunta que, sin clericalismos de por medio, deberán contestar los políticos que se oponen a las postulaciones de la comunidad lésbico-gay. Si se horrorizan, pueden seguir atrapados dentro del armario mental o han perdido la llave para volver a ese claustro. ¿Conjetura apresurada o mucho parecido con la realidad?