El autor del poemario “Perro del sol” logró colocarse entre los 48 aspirantes a contender por la Presidencia de la República de manera independiente. Es el único guanajuatense en el boom de las aspiraciones autónomas, un fenómeno sin parangón ni precedentes en la historia electoral de México.

Es Ricardo Azuela Espinoza, uno de los alcaldes más jóvenes en la línea del tiempo, un silaoense que tomó el volante de un vehículo educativo llamado CONALEP cuando éste apenas se acoplaba a las nuevas exigencias de la producción automotriz y los retos de la incipiente robótica.

Con la misión de incentivar la participación social y ondear un estandarte de paz en cada entidad federativa que visita, Azuela aparece en esa lista de primeros independientes, junto con el comunicador Pedro Ferriz de Con; la ex primera dama presidencial Margarita Zavala; el senador Armando Ríos Piter; el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, y la aspirante indígena apoyada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), María de Jesús­ Patricio. Es la primera vez que México verá contender a este tipo de figuras (la figura de candidato independiente se aprobó con la reforma electoral de 2012 y dos años después se configuraron las normas que viabilizaron la ciudadanización de las candidaturas).

Más allá de sumar 866 mil 593 firmantes para la aprobación de la candidatura independiente (el equivalente al uno por ciento del padrón electoral), el notario público de Silao ya marcó un antes y un después en la democratización de los procesos electorales, es decir, en la inclusión y el empoderamiento de ciudadanos que aspiran a un cargo público sin recibir el apoyo de las maquinarias estructurales de los grandes partidos.

Azuela aparece en la lista de los primeros aspirantes independientes, junto con “El Bronco” y Margarita Zavala.

Conseguir el apoyo del uno por ciento de 85 millones 953 mil electores se antoja difícil, sin embargo, el ánimo no decae durante el periplo a lo largo de 17 estados de la República. Azuela, pariente del connotado novelista que pensó en “los de abajo”, estrato proscripto de la literatura esnob, ya visitó Jalisco, Coahuila, Nuevo León, Querétaro y otras entidades donde la ciudadanía expresa el desencanto o la desconfianza que inspiran las instituciones. A pesar de estas expresiones, el aspirante silaoense dice llevar un estandarte de paz, no se trata —ni por asomo— del clásico discurso que se confronta con el bloque hegemónico.

Al igual que “Marichuy”, la aspirante indígena de 53 años representante de la etnia náhuatl de Tuxpan, Jalisco, Azuela también propugna “la unión de resistencias” como el medio principal para la subsistencia en el ecosistema político, porque en cada plaza se combate el escepticismo desde abajo, desde la simple pregunta que todos nos formulamos: ¿para que sirve el surgimiento de la figura independiente en un terreno de juego que dominan los mastodontes de la política?

Sea cual fuere la respuesta ante la interrogante de naturaleza social, Ricardo Azuela lucha por estar en la boleta. Y con eso ya hizo historia.